| |
|
Que triste es decir adiós aquello que llevas dentro a lo que tanto
has querido y a lo que sigues queriendo.
Cuando la edad nos lo exige hemos de saber hacerlo dando paso a
los demás que también tienen derecho.
Adiós a la montería y a la rehala de perros a los monteros y guardas
amigos y compañeros.
Con setenta y cinco anos y sesenta de perrero poco os puedo enseñar
si antes no he sabido hacerlo. Hoy dejo mi puerta abierta al que
quiera visitarme o pedirme algún consejo.
Conozco
la montería
desde muy lejanos tiempos,
yo se lo
que es montear
y se lo que es ser perrero
desde los tiempos antiguos
hasta estos
tiempos modernos.
Con
aquellos y vosotros
compartí muchas jornadas
en duros días de invierno,
a veces bajo la lluvia
y otras con nieve y viento.
Hoy os quiero dedicar
mi cariño más sincero
a aquellos viejos perreros
a nuestros grandes maestros.
A esta gran generación
que les ha ido sucediendo
os pido que recordemos
que aquí estaban nuestros padres
|

PEDRO CASTRO O PERIQUILLO
|
|
y estaban nuestros abuelos,
estaban nuestras raíces
de lo que llevamos dentro.
Hoy me siento muy orgulloso
de estar aquí con vosotros
y recoger este premio
que me entregaís con cariño
la asociación de rehaleros,
premio que yo les dedico
a todos los compañeros,
se lo dedico a la rehala
se lo dedico a su dueño
sr. Marques de Valdueza
institución de monteros.
Han sido sesenta años
noche y día sin descanso
los que les dedique a ellos
los que les dediqué a los perros.
Ellos fueron los mejores,
palabra de los monteros.
A mi me dicen maestro
pero yo solo me siento
uno más de los perreros.
Espero que mi sustituto
sepa superar mis éxitos
porque dispone de medios
de los que yo no dispuse
de los que a mi no me dieron.
Deseo que los Valduezas
Mantengan siempre su puesto.
Os doy las gracias a todos
por como me habeis tratado
tanto años de perrero
y de lo que estoy muy seguro
es de teneros conmigo
hasta el día que me muera
porque os llevo muy dentro.
|